Gunther Steiner insta a Mercedes a dejar de suministrar motores a McLaren
El expatrón de Haas, ahora director de equipo en MotoGP, hizo una declaración contundente, sugiriendo que Toto Wolff rescinda el acuerdo con su principal rival. Steiner cree que no es inteligente suministrar las mejores unidades de potencia a un competidor que domina gracias a ellas.
Noticia de última hora
El expatrón de Haas, Gunther Steiner, ahora director ejecutivo del equipo Red Bull KTM Tech3 en MotoGP, hizo una declaración contundente que sacudió el paddock de la Fórmula 1 después del Gran Premio de Miami. En el pódcast Red Flags, Steiner se dirigió directamente al jefe de equipo de Mercedes, Toto Wolff, con una propuesta radical: dejar de suministrar unidades de potencia a McLaren, un rival directo del equipo de fábrica en la lucha por los títulos del campeonato.
Detalles y contexto
La razón de un comentario tan mordaz fueron los resultados del Gran Premio de Miami, donde McLaren volvió a plantar cara a Mercedes. Lando Norris ganó la carrera sprint, y en la carrera principal, el piloto británico y su compañero Oscar Piastri terminaron en el podio, junto al triunfador Kimi Antonelli. Era la primera vez esta temporada que el joven italiano tenía que luchar de verdad por la victoria en lugar de imponerse por superioridad técnica.
"Si yo fuera Toto, haría exactamente eso. Es una forma cómoda de explicar tu derrota. Diría: 'Ya no te suministro motores'", declaró Steiner. En su opinión, seguir suministrando las mejores unidades de potencia a un competidor directo cuando ese rival domina en la pista gracias a esos mismos motores es simplemente poco inteligente.
Steiner destacó un matiz técnico importante: el reglamento actual de la Fórmula 1 exige a los fabricantes suministrar motores, pero no obliga a atender a más de dos equipos cliente. Actualmente, Mercedes, además de su equipo de fábrica, suministra motores a tres equipos: McLaren, Alpine y Williams. Por tanto, la posibilidad teórica de rescindir el acuerdo con un cliente existe, pero en la práctica la situación es mucho más compleja.
El contrato actual entre McLaren y Mercedes se prorrogó a finales de 2023 y tiene vigencia hasta 2030. Steiner reconoció que una rescisión inmediata parecería del todo absurda: "Ahora que ya están suministrando estos motores, parar parecería vergonzoso. Pero el acuerdo nunca fue una buena idea desde el principio. Aunque nadie esperaba que McLaren fuera un equipo tan fuerte".
Contexto y relevancia
Las declaraciones de Steiner dieron en el punto débil de la temporada actual. A principios de año, el jefe de equipo de McLaren, Andrea Stella, admitió que existía una brecha de conocimiento entre el equipo de fábrica de Mercedes y sus clientes en cuanto al funcionamiento de las nuevas unidades de potencia híbridas. El reglamento de 2026 hizo que la gestión del componente eléctrico del motor fuera de vital importancia: la diferencia en el enfoque para tomar una sola curva podía costar décimas de segundo por vuelta. Según el jefe de equipo de Williams, James Vowles, el déficit para los equipos cliente solo en la comprensión del funcionamiento del motor podía ser de hasta tres décimas de segundo por vuelta.
Sin embargo, para el Gran Premio de Miami la situación había cambiado. Stella informó de "avances significativos" en la comprensión del motor gracias al esfuerzo conjunto con Mercedes High Performance Powertrains. "Si al inicio de la temporada había un déficit como consecuencia natural de ser un equipo cliente, ahora hemos cerrado esa brecha", señaló el italiano. Los resultados en pista confirmaron estas palabras: McLaren se acercó al equipo de fábrica de Mercedes e incluso lo superó en la sprint.
El propio Toto Wolff, durante los test de pretemporada en Baréin, expresó su descontento por la presión de los competidores, acusando a otros equipos de intentar cambiar el reglamento a su favor y de una "conspiración" contra Mercedes. "Filosóficamente, estoy en desacuerdo con esto. Pero ha estado ocurriendo durante los últimos 50 años en la Fórmula 1, y esta vez estamos en el lado receptor", dijo Wolff entonces. Ahora, la presión política se suma a la presión deportiva: un equipo cliente amenaza de verdad al equipo de fábrica en la lucha por el título.
Steiner, con su característica franqueza, simplemente expresó lo que seguramente se estaba considerando en la sede de Mercedes en Brackley. "Toto es un verdadero deportista. Le da su mejor producto a su principal competidor. ¡Yo no haría eso!", concluyó el ítalo-estadounidense.
Próximos pasos
La siguiente cita —el Gran Premio de Canadá en el Circuito Gilles Villeneuve de Montreal— tendrá lugar del 23 al 25 de mayo y será una nueva prueba de la relación entre el equipo de fábrica y su cliente cada vez más fuerte. Las obligaciones contractuales vinculan a Mercedes y McLaren hasta finales de 2030, y una rescisión unilateral del acuerdo corre el riesgo no solo de dañar la reputación, sino también de acarrear posibles consecuencias legales por valor de decenas de millones de euros. Sin embargo, como demuestra la historia de la Fórmula 1, cuando un equipo de fábrica empieza a perder contra su cliente, la tensión en el paddock aumenta, y las palabras de Steiner son solo el primer aviso de esta tormenta que se avecina.
— Editorial Team