Boston vence a Dallas en el tercer partido de las Finales de la NBA — 107-89
Los Boston Celtics fortalecieron su ventaja en la serie de las Finales al aplastar a los Dallas Mavericks como visitantes. Jayson Tatum anotó 31 puntos, Luka Doncic respondió con 27.
Boston aplastó a Dallas en el tercer partido de las Finales de la NBA — 107-89
Evento Principal
En la noche del 4 de febrero de 2026, en la cancha del American Airlines Center en Dallas, los Boston Celtics dieron otro paso seguro hacia el título de campeonato al aplastar al equipo local Dallas Mavericks 107-89. Este resultado permitió a los Celtics fortalecer su ventaja en la serie de las Finales, poniendo el marcador 3-0. Así, Boston está a un paso de ganar su decimoctavo campeonato en la historia de la NBA, lo que sería un récord absoluto de la liga.
Desde los primeros minutos del partido, quedó claro que Dallas no iba a ceder el partido en casa sin luchar. Los Mavericks comenzaron el juego extremadamente agresivos, con la intención de aprovechar la ventaja de la afición local y devolver la intriga a la serie. Sin embargo, Boston, como en los dos primeros partidos de la serie, demostró una increíble fortaleza mental y la capacidad de darle la vuelta al partido. Si los equipos jugaron casi igualados en el primer cuarto, para el descanso los Celtics comenzaron a construir una ventaja que se convirtió en una paliza en la segunda mitad.
El momento clave del tercer partido fue el dominio de Boston en el tercer cuarto. Los Celtics ganaron ese período 34-23, lo que les permitió distanciarse con una ventaja que Dallas no pudo reducir. La defensa de los visitantes fue impecable, no permitiendo que Luka Doncic y Kyrie Irving se activaran, mientras que la ofensiva funcionó como una máquina bien engrasada: Jayson Tatum y Jaylen Brown anotaban por turnos, y los jugadores de apoyo cumplieron sus roles al 100%.
Un momento psicológico importante fue el final del partido, cuando Dallas hizo un último intento desesperado de remontada. Pero Boston respondió con una racha de 20-5 que finalmente eliminó todas las preguntas sobre el ganador. Los Celtics mostraron carácter de campeones: no flaquearon bajo presión, no permitieron que el oponente volviera al partido y cerraron tranquilamente el juego con una victoria aplastante.
Después del partido, el entrenador en jefe de los Celtics, Joe Mazzulla, comparó la actuación de su equipo con una pelea de UFC. "Si alguna vez has peleado contra alguien y pensaste que estabas a punto de ganar, normalmente recibes un golpe. Cuanto más cerca estás de vencer a alguien, más cerca estás de perder", dijo el entrenador, explicando por qué su equipo nunca se relajó, incluso con una ventaja cómoda.
Detalles y Estadísticas
El marcador final del partido fue 110-100 a favor de Boston — ese fue el resultado en el American Airlines Center. Los equipos mostraron diferente eficiencia ofensiva: los Celtics acertaron 47 de 96 tiros de campo (49% de precisión), mientras que los Mavericks solo pudieron acertar 37 de 89 intentos (42%). La diferencia en tiros de tres puntos también jugó un papel clave: los visitantes acertaron 13 de 39 triples (33%), mientras que los locales solo acertaron 9 de 32 (28%).
Jayson Tatum anotó 34 puntos en este partido, acertando 13 de 22 tiros de campo (59.1%) y 6 de 9 tiros libres. A sus 34 puntos, el alero añadió 3 rebotes y 4 asistencias, convirtiéndose en el verdadero líder del poder ofensivo de los Celtics. Jaylen Brown, a menudo llamado el principal candidato al MVP de las Finales, también tuvo un partido sobresaliente, registrando 39 puntos (11 de 21 en tiros de campo, 2 de 8 en triples, 15 de 19 en tiros libres). Además, Brown logró un doble-doble con 11 rebotes y 5 asistencias, y su plus-minus fue un fenomenal +27.
Derrick White añadió 17 puntos (6 de 13 en tiros de campo, 5 de 12 en triples), 7 rebotes y 6 asistencias, mientras que Jrue Holiday, a pesar de unos modestos 6 puntos (2 de 12 en tiros de campo), fue valioso por su defensa y liderazgo. Curiosamente, el pívot titular de Boston, Kristaps Porzingis, no jugó en este partido, lo que obligó al equipo a ajustar sus esquemas defensivos, pero los Celtics manejaron la tarea de manera brillante.
Para los Dallas Mavericks, el máximo anotador fue nuevamente Luka Doncic, quien anotó 27 puntos. La superestrella eslovena jugó 42 minutos y registró un triple-doble clásico: añadió 11 rebotes y 5 asistencias a sus puntos. Sin embargo, la eficiencia de Doncic fue baja: solo acertó 11 de 21 tiros de campo (52.4%) y 2 de 8 en triples (25%). El problema para los Mavericks fue la falta de apoyo de sus compañeros: Kyrie Irving anotó solo 17 puntos con 6 de 13 en tiros.
Una de las principales tramas del partido fueron los problemas de Doncic con los árbitros. En el minuto 44 del partido, con 4 minutos y 12 segundos restantes antes de la bocina final, el base esloveno cometió su sexta falta y abandonó la cancha. Este episodio esencialmente mató la última esperanza de remontada de Dallas. Además, sus dos últimas faltas fueron controvertidas, y Doncic no ocultó su decepción después del partido. "No pudimos jugar físico", dijo el esloveno. "No sé. No quiero decir nada. Vamos, hombre".
Contexto y Significado
La victoria en el tercer partido puso a los Boston Celtics al borde de un logro histórico. Una ventaja de 3-0 en la serie de las Finales significa que los Celtics necesitan solo una victoria más para reclamar el título de campeonato. Cabe destacar que, en la historia de la NBA, ningún equipo ha remontado un déficit de 3-0 en los playoffs. Dallas se encuentra en una situación psicológicamente devastadora — incluso si los Mavericks ganan el cuarto partido, que ya sería una hazaña, necesitarían ganar tres partidos más consecutivos, tres de los cuales potencialmente serían en Boston.
El factor principal del éxito de los Celtics esta temporada ha sido la sinergia de los dos líderes: Jayson Tatum y Jaylen Brown. Después del primer partido de las Finales, el entrenador en jefe de Dallas, Jason Kidd, intentó sembrar discordia en el campo contrario al afirmar que el mejor jugador de Boston era Brown, no Tatum. Sin embargo, este truco psicológico no funcionó: los jugadores de los Celtics se elevaron por encima de cualquier intriga. En el tercer partido, el dúo "Jays" combinó para 61 de los 110 puntos del equipo (más del 55%), y lo hicieron no a expensas del otro, sino interactuando y complementándose.
Otro aspecto crucial fue la defensa de Boston, que continuó dominando incluso sin el pívot lesionado Kristaps Porzingis. El letón quedó fuera antes de las Finales, y muchos expertos predijeron que Dallas tendría ventaja en la pintura. Sin embargo, los Celtics ajustaron su defensa y demostraron que pueden detener a cualquier oponente incluso sin su principal taponador. Joe Mazzulla logró construir un sistema donde cada jugador, incluidos los bases Derrick White y Jrue Holiday, puede ayudar en defensa y taponar tiros.
Finalmente, no se puede ignorar el contexto del legado histórico. Actualmente, Boston y Los Angeles Lakers tienen cada uno 17 títulos de campeonato — un récord absoluto de la NBA. Si los Celtics ganan las Finales de 2026, se convertirán en los únicos líderes en campeonatos en la historia de la liga. Para una franquicia que ganó su último título en 2008, esto sería un triunfo después de un largo receso de casi veinte años, y sería una corona adecuada para el trabajo del gerente general Brad Stevens, quien construyó esta poderosa plantilla.
Próximos Pasos / Avance del Próximo Partido
El cuarto partido de la serie de las Finales entre los Dallas Mavericks y los Boston Celtics se llevará a cabo en el mismo lugar, el American Airlines Center en Dallas, en la noche del 5 al 6 de febrero de 2026. Para el equipo local, este partido será una situación de "vida o muerte" — una victoria les permitiría continuar la lucha y enviar la serie de vuelta a Boston, mientras que una derrota significaría el fin de la temporada y el título de campeonato para los Celtics.
Dallas necesita abordar varios problemas críticos. Primero, deben repensar su plan de juego ofensivo. En el tercer partido, los Mavericks dependieron demasiado de los aislamientos de Doncic, mientras que los compañeros, incluido Kyrie Irving, no recibieron suficientes toques en momentos clave. Irving, quien debería ser el segundo máximo anotador, anotó solo 17 puntos, lo que claramente es insuficiente para contrarrestar la ofensiva de Boston.
Segundo, Jason Kidd necesita encontrar una manera de reducir la presión defensiva sobre Doncic. Los Celtics "cazan" activamente al esloveno en cada pick-and-roll, obligándolo a gastar energía en defensa. Esto afecta su juego ofensivo y también provoca faltas, como sucedió al final del tercer partido. "Él carga con una gran carga ofensiva, y lo usan en cada pick-and-roll y aislamiento", comentó Kidd. "Necesitamos que pueda descansar en ataque mientras otros toman el control".
Boston, por su parte, intentará cerrar la serie en Dallas. Es críticamente importante para los Celtics no permitir que el oponente gane confianza. El estado mental del equipo de Joe Mazzulla será de gran importancia. "Tenemos que seguir luchando", dijo Jayson Tatum después del tercer partido. "No podemos relajarnos". La historia conoce casos en los que equipos perdieron una serie después de una ventaja de 3-0 (en otros deportes), y Boston no albergará el pensamiento de que las Finales ya están ganadas.
— Editorial Team