# Cómo la renovación de enero y el cambio táctico del West Ham avivaron la lucha por la salvación
West Ham por fin se arrastró fuera de la zona de descenso tras endosarle cuatro al Wolves, y Nuno Espirito Santo no va a permitir que nadie baje la guardia. El entrenador dejó claro que el trabajo está lejos de acabarse, aunque la clasificación ahora parezca mucho más favorable. En vez de quedarse mirando la tabla, el enfoque está puesto estrictamente en tomar cada partido como viene. Es un planteamiento inteligente, pero los aficionados ya pueden respirar más aliviados tras el cambio radical que hemos visto desde enero.
Cómo funcionó realmente la limpieza de enero
A principios de enero, la situación pintaba bastante negra. West Ham estaba a siete puntos de la salvación y la plantilla parecía hinchada e desequilibrada. El club decidió arrancar la tirita durante el mercado de invierno. Se marcharon nombres pesados como Lucas Paqueta, James Ward-Prowse, Guido Rodriguez y Niclas Fullkrug. En su lugar llegaron Axel Disasi, Taty Castellanos, Pablo Felip, Adama Traore y Keiber Lamadrid. Nuno explicó que el objetivo era recortar la grasa y reconstruir la plantilla alrededor de posiciones específicas que encajaran en su plan de juego para la segunda mitad de la temporada. No se trataba solo de intercambiar jugadores; era cambiar el perfil completo del grupo para adaptarlo a un estilo más directo y agresivo.
Menos balón, más peligro
Si seguiste al West Ham de agosto a mediados de enero, seguro que notaste que tenían el balón pero no hacían gran cosa con él. Estaban cerca del fondo de la liga en goles marcados y ocasiones claras creadas. Desde que cerró el mercado, el enfoque dio un vuelco total. Ahora ceden la posesión a propósito, quedando últimos en esa estadística, pero les está funcionando. Replegándose más y transicionando más rápido, han saltado al sexto puesto de la liga tanto en goles por partido como en ocasiones claras creadas. Los atacantes por fin tienen libertad para ir a por las defensas en lugar de atascarse en una construcción lenta del juego. Es un caso clásico de sacrificar el control por un peligro real.
Tapando las grietas defensivas
El ataque no es el único sector que recibió un repaso. La defensa estaba colando goles, sobre todo en jugadas a balón parado, lo que les costaba puntos clave semana tras semana. Recuperar a Mads Hermansen en la portería y sumar a Disasi cedido cambió por completo el ambiente atrás. Han logrado cuatro porterías a cero en sus últimos ocho partidos de liga. Más importante aún, la pesadilla de las jugadas a balón parado parece superada. Antes de esta racha, habían encajado doce goles de situaciones de balón parado en veintiún encuentros. En los últimos once partidos, solo tres, y todos en un desastroso partido contra el Liverpool. Ahora la organización es más compacta y los jugadores siguen de verdad a sus marcas.
El ejemplo del capitán y lo que viene
Las tácticas y los fichajes solo sirven hasta cierto punto si el vestuario no está unido. Nuno insiste en que la mentalidad colectiva es el verdadero motor del cambio. Lo viste en los cuartos de final de la FA Cup contra el Leeds. Con 2-0 en contra ya en el tiempo añadido, la mayoría de equipos se habrían rendido. West Ham lo llevó a la prórroga y luego a penaltis. Aunque perdieron la tanda, la garra fue evidente. Jarrod Bowen encarna ese cambio. Tras fallar su penalti y dar en el palo dos veces contra el Leeds, no se escondió. Regresó contra el Wolves y preparó dos goles. Nuno lo destacó específicamente por dar ejemplo y nunca desconectar, lo que establece el estándar para todos los demás.
Ahora el foco se traslada a Selhurst Park para el duelo del lunes por la noche contra el Crystal Palace. La presión está presente, sin duda, pero es una presión diferente ahora. Luchan por mantenerse alejados de la zona de descenso en lugar de perseguirla con desesperación. Con partidos contra Everton, Brentford, Arsenal, Newcastle y Leeds aún por delante, cada punto cuenta. La plantilla sabe que no puede permitirse desconectar, pero por fin parecen un equipo que cree en su salvación.
Lecciones clave
- West Ham salió de la zona de descenso tras una victoria 4-0 sobre el Wolves, cambiando el impulso en su lucha por la permanencia.
- El mercado de enero trajo una renovación masiva de la plantilla, con siete salidas y cinco llegadas para adaptarse mejor al esquema táctico de Nuno.
- El abandono deliberado del fútbol de posesión los ha hecho mucho más letales, saltando al sexto puesto en goles y ocasiones claras creadas desde mediados de enero.
- La estabilidad defensiva mejoró notablemente con Hermansen y Disasi, mientras que los goles de jugadas a balón parado se redujeron drásticamente.
- La resiliencia del capitán Jarrod Bowen y la renovada unión del grupo impulsan la remontada de cara a una crucial racha de partidos.
— Editorial Team