# Dónde están ahora los héroes del título de Leicester en 2016 — Una década después
Diez años después de lograr la mayor gesta de un equipo modesto en la historia del fútbol, los campeones de la Premier League del Leicester City se han dispersado por todo el mundo: algunos siguen jugando, otros entrenando y unos pocos han salido por completo del deporte. Mientras el club ahora lucha contra el fantasma del descenso bajo Gary Rowett, el legado del milagroso equipo de Claudio Ranieri perdura a través de sus trayectorias tan dispares.
De campeones a entrenadores, jubilados y agentes libres
El núcleo de aquel legendario equipo de 2015-16 ha tomado caminos inesperados. Kasper Schmeichel, la roca entre los palos, quizá haya jugado su último partido tras dos cirugías mayores después de su paso por el Celtic. ¿Danny Simpson? Juega en el Stretford Paddock, sí, en la duodécima división. Ritchie De Laet colgó las botas en el Royal Antwerp y ahora asesora a una empresa de vinilos para interiores. El capitán Wes Morgan sigue activo fuera del campo, en los consejos de la PFA y Kick It Out.
Algunos todavía pisan el césped:
- Riyad Mahrez arrasa en el Al Ahli tras ganarlo todo con el Manchester City —incluida la AFC Champions League de la temporada pasada— y capitaneará a Argelia en el Mundial.
- Jamie Vardy, de alguna manera aún en activo, lleva cinco goles esta temporada con el Cremonese en Italia.
- Andrej Kramaric se ha convertido en el máximo goleador histórico del Hoffenheim con 154 tantos.
- Demarai Gray ha vuelto al Birmingham City, mientras Matty James se gana la vida en el Wrexham.
Otros han intercambiado los tacos por el silbato:
- Christian Fuchs entrena al Newport County en League Two.
- Shinji Okazaki dirige al FC Basara Mainz en la sexta división alemana.
- Andy King, aún ligado al Leicester, forma parte del cuerpo técnico del primer equipo e incluso ha sido interino dos veces esta temporada.
¿Qué pasó después del milagro?
Aquel título no fue solo improbable, sino estadísticamente imposible. Las casas de apuestas daban al Leicester a 5000-1 al inicio de la temporada. La corona se selló el 2 de mayo de 2016, no por su resultado (1-1 en Old Trafford), sino por el pinchazo 2-2 del Tottenham en Chelsea. La química, garra y disciplina táctica del equipo bajo Ranieri convirtieron la fantasía en realidad.
Pero mantener esa magia resultó imposible. Muchas estrellas se vendieron o se fueron. Las lesiones golpearon a figuras clave. Cambió la dirección. El club subió y bajó entre categorías. Y ahora, una década después, la supervivencia en Championship es el nuevo sueño.
Aquí dónde han acabado algunos rostros más conocidos:
- N’Golo Kanté es el vicecapitán de Francia y sigue dándolo todo en el Fenerbahçe.
- Danny Drinkwater dejó el fútbol por completo y ahora se dedica a la promoción inmobiliaria.
- Marc Albrighton dirige un centro de desarrollo juvenil en Tamworth.
- Gökhan Inler pasó a ser director técnico del Udinese.
- Daniel Amartey está actualmente sin equipo.
Por qué esto sigue importando a los aficionados
Para los seguidores, estos jugadores no son solo nombres en una plantilla: son leyendas que desafiaron todas las leyes del fútbol moderno. Sus historias nos recuerdan que las carreras no terminan cuando se apaga el foco. Algunos encontraron paz fuera del juego. Otros siguieron persiguiendo nuevos retos. Unos pocos incluso cerraron el círculo regresando para guiar a la siguiente generación.
Lo que destaca no es solo dónde están, sino cómo llegaron allí. Sin exigencias. Sin garantías. Solo trabajo duro, adaptación y resiliencia. Esa es la verdadera herencia del título de 2016: no se construyó sobre dinero o superestrellas, sino sobre carácter.
Lecciones clave
- Kasper Schmeichel podría estar retirado tras serias lesiones.
- Riyad Mahrez y Jamie Vardy siguen marcando goles a nivel profesional, aunque ya no en Inglaterra.
- Christian Fuchs, Shinji Okazaki y Andy King han pasado a roles de gestión o entrenamiento.
- Danny Drinkwater y Ritchie De Laet abandonaron el fútbol por negocios y asesorías.
- Las luchas actuales del Leicester City contrastan con las cimas alcanzadas hace una década.
— Editorial Team