Escándalo de rugby del día: Capitán de Georgia suspendido por 11 años
El ex capitán Merab Sharikadze y otros cinco jugadores sancionados por sustitución de muestras de dopaje antes del Mundial; el médico del equipo suspendido por 9 años.
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La Junta Internacional de Rugby (World Rugby) y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) han concluido la mayor investigación en la historia del deporte, resultando en un escándalo sin precedentes en el rugby georgiano. El ex capitán de la selección nacional de Georgia, Merab Sharikadze, ha sido suspendido por 11 años por orquestar un plan para sustituir muestras de dopaje. En total, seis jugadores y el médico del equipo recibieron sanciones, con un período de suspensión acumulado de casi 36 años.
La investigación, con el nombre en clave "Operación Obsidiana", se llevó a cabo durante cuatro años y se inició después de que el programa especial de monitoreo biológico de World Rugby para atletas detectara anomalías en las muestras de orina.
Detalles y estadísticas
Las audiencias oficiales confirmaron que entre febrero de 2022 y junio de 2023, Sharikadze proporcionó su propia orina "limpia" para las pruebas a otros jugadores de la selección nacional en al menos tres ocasiones. Las pruebas genéticas de ADN no dejaron dudas sobre la culpabilidad de los atletas: las muestras presentadas por Miriani Modebadze, Lasha Lomidze y Otar Lashkhi coincidieron completamente con el perfil de ADN de su capitán.
La lista de sancionados es la siguiente:
- Merab Sharikadze — 11 años (ex capitán, 32 años, posición: centro, 104 partidos internacionales);
- Nutsa Shamatava — 9 años (médico del equipo, organizador del plan);
- Giorgi Chkoidze — 6 años (talonador);
- Lasha Khamaladze — 3 años;
- Otari Lashkhi — 3 años;
- Miriani Modebadze — 3 años;
- Lasha Lomidze — 9 meses (plazo más corto entre los implicados).
La suspensión implica la prohibición total de cualquier actividad relacionada con el rugby. Todas las sanciones son retroactivas, contando desde la fecha de las suspensiones provisionales impuestas inmediatamente después de presentarse los cargos.
La médico del equipo, Nutsa Shamatava, identificada como la principal organizadora de las sustituciones, utilizó su cargo oficial para obtener información privilegiada. Empleados de la Agencia Nacional Antidopaje de Georgia (GADA) le informaron con antelación sobre los próximos controles fuera de competición, tras lo cual ella advertía a los jugadores a través de chats grupales. La investigación estableció ocho casos probados de dichas advertencias enviadas en mensajería grupal a al menos 26 rugbiers.
Un detalle crucial fue el objetivo final del fraude. La hipótesis principal de los investigadores —que las sustituciones se hicieron para ocultar el uso de dopaje que mejora el rendimiento— no encontró evidencia. En cambio, surgieron pruebas convincentes de que los jugadores intentaban ocultar el uso de sustancias recreativas prohibidas que no afectan directamente la fuerza o la resistencia: cannabis y tramadol (un potente analgésico opioide).
La Unión de Rugby de Georgia también resultó implicada. World Rugby acusó a la organización de violaciones regulatorias. La parte georgiana admitió su culpabilidad y aceptó las sanciones impuestas, incluyendo una multa sustancial y la adopción de una "hoja de ruta" para reformas antidopaje estrictas.
Contexto y significado
Este caso ha asestado un duro golpe reputacional al rugby georgiano, que había ido ganando terreno en el escenario mundial durante la última década. En un comunicado oficial, la unión reconoció que estos eventos fueron un golpe serio a la reputación del deporte georgiano y confirmó que los implicados en el caso no han sido seleccionados para la selección nacional desde la temporada 2023/24.
El escándalo es particularmente doloroso dados los notables logros de Sharikadze. Capitaneó al equipo en un partido histórico en 2022 cuando Georgia venció sensacionalmente a Gales en Cardiff. Para cuando se anunció el veredicto, Sharikadze ya había terminado su carrera en el rugby y había pasado a las artes marciales mixtas (MMA), ganando su debut en noviembre de 2025. Sin embargo, la suspensión de 11 años de cualquier actividad relacionada con el rugby extingue su potencial futuro como entrenador, directivo o experto.
El cronograma abarca los preparativos para el Mundial de 2023 en Francia. Cabe destacar que, incluso con el plan ilícito, esa selección georgiana tuvo un rendimiento extremadamente pobre, terminando última en su grupo sin una sola victoria.
El presidente de World Rugby, Alan Gilpin, calificó la investigación como "la más grande en la historia del rugby" y enfatizó que envía un mensaje inequívoco de tolerancia cero ante cualquier intento de socavar la integridad del deporte.
Próximos pasos / Avance del próximo partido
A pesar de la asombrosa magnitud de las suspensiones, la selección nacional de Georgia evitó una suspensión completa de los torneos internacionales y podrá participar en el Mundial de 2027. Además, gracias a la aplicación retroactiva de las sanciones, varios jugadores con suspensiones de tres años (Khamaladze, Lashkhi, Modebadze) serán elegibles para regresar al inicio del próximo Mundial, considerando el tiempo ya cumplido bajo suspensión provisional.
El próximo partido oficial de la selección nacional de Georgia tendrá lugar como parte del Mundial de 2027. El sorteo ya ha determinado el rival: el 10 de octubre, el equipo georgiano se enfrentará al actual campeón del mundo, Sudáfrica. Este partido será la primera prueba seria de cómo el escándalo ha afectado la competitividad del equipo, ahora obligado a reconstruirse sin los líderes de su "generación dorada".
— Editorial Team