España vence con autoridad a Perú (3:1) en partido amistoso
Los vigentes campeones de Europa ofrecieron una actuación convincente: los goles de 'La Roja' fueron obra de Mikel Oyarzabal, Pedri y un autogol del portero peruano. Jairo Vélez marcó el único tanto de consuelo para el equipo sudamericano en el minuto 66.
Sinfonía española en Puebla: Cómo 'La Roja' desmanteló a Perú antes del Mundial
Evento principal
El Estadio Cuauhtémoc de la ciudad mexicana de Puebla acogió el último ensayo general de la selección española antes del Mundial de 2026. El 8 de junio, los vigentes campeones de Europa se enfrentaron a Perú en un partido amistoso que debía ser la última puesta a punto de 'La Roja' antes del torneo en Estados Unidos, Canadá y México. Y los hombres de Luis de la Fuente no defraudaron: una contundente victoria por 3-1 confirmó el estatus de España como una de las grandes favoritas al campeonato del mundo.
El partido comenzó con un shock para la defensa peruana. A los dos minutos de juego, el defensa del Barcelona Pau Cubarsí, de apenas 19 años, encontró a Mikel Oyarzabal con un pase por la banda izquierda. El delantero de la Real Sociedad avanzó unos pasos hacia el centro y lanzó un zurdazo imparable desde 25 metros: el balón se coló en la escuadra de la portería de Pedro Gallese, sin dar opción al guardameta. Este gol se convirtió en el tercero más rápido de España en el siglo XXI y marcó el tono del resto del encuentro.
La primera mitad se jugó bajo un control absoluto de España. El característico juego de pases de 'La Roja', los cambios de banda y el constante movimiento sin balón hipnotizaron literalmente a los peruanos, que pasaron la mayor parte del tiempo defendiendo su propia área. En el minuto 31, llegó la consecuencia lógica: otra combinación de múltiples pases culminó con un sprint de Ferran Torres por la banda derecha, cuyo centro perfecto encontró a Pedri en el centro del área, y el centrocampista del Barcelona empujó el balón a la red vacía a la primera — 2-0.
En la segunda parte, De la Fuente aprovechó la oportunidad para experimentar, dando entrada a cuatro jugadores frescos de golpe: David Raya sustituyó a Unai Simón en la portería, mientras que Eric García, Dani Olmo y Yeremy Pino entraron al campo. Fue Pino quien creó el tercer gol: en el minuto 53, su centro desde la derecha provocó un error fatal del portero peruano Pedro Gallese, que en lugar de despejar el balón, lo golpeó torpemente hacia su propia portería. 3-0 — parecía inevitable una goleada.
Sin embargo, el equipo peruano, que no logró clasificarse para el Mundial al terminar solo en noveno lugar en las eliminatorias sudamericanas, mostró carácter. En el minuto 66, Eric García cometió un grave error defensivo al dejar pasar el balón. Jairo Vélez lo aprovechó de inmediato: el centrocampista peruano se fue mano a mano con Raya y batió al portero con un disparo raso al palo largo, estableciendo el 3-1 definitivo. Este gol fue el único punto brillante para los sudamericanos en la velada.
Detalles y estadísticas
La selección española demostró una abrumadora superioridad, reflejada no solo en el marcador sino también en las estadísticas. Los goles esperados (xG) de España fueron de 1,93 frente a 1,24 de Perú: la diferencia no parece catastrófica, pero fueron la clase de los jugadores y la serenidad en el último tercio lo que hizo contundente el resultado.
Las contribuciones goleadoras se distribuyeron de la siguiente manera. Mikel Oyarzabal abrió el marcador en el minuto 2, anotando su decimocuarto gol con la selección en 42 partidos. Para el delantero de la Real Sociedad, este gol fue especialmente importante: recordó a todos su talento goleador, que ya exhibió en la Eurocopa 2024. Pedri marcó su noveno gol con la selección en 35 apariciones en el minuto 32, confirmando su estatus como uno de los mejores centrocampistas centrales del mundo. El tercer gol fue un autogol de Pedro Gallese en el minuto 53: para el experimentado guardameta de 36 años, que suma más de 100 internacionalidades con su país, este episodio fue uno de los más desagradables de su carrera.
Luis de la Fuente realizó una rotación masiva en la segunda parte, utilizando a 16 jugadores de campo. En el minuto 46, entraron David Raya, Eric García, Dani Olmo y Yeremy Pino. En el minuto 60, Martín Zubimendi sustituyó a Rodri, y Gavi reemplazó a Álex Baena. Poco después, entraron Mikel Merino y Marc Pubill, y en el minuto 68, Borja Iglesias, Alejandro Grimaldo y Pedro Porro. Tal cantidad de sustituciones es práctica habitual en los últimos amistosos previos a un torneo, cuando el entrenador busca dar minutos al mayor número posible de jugadores y evitar lesiones.
La línea de porteros también sufrió cambios: Unai Simón, portero titular del equipo, mantuvo su portería a cero en la primera parte sin realizar una sola parada de mérito. En la segunda mitad, fue sustituido por David Raya (Arsenal), que encajó el único gol de Vélez pero se mostró seguro en general.
Cabe destacar que los líderes ofensivos lesionados, Nico Williams y Lamine Yamal, no participaron en el partido, ya que continúan recuperándose de las lesiones sufridas al final de la temporada de clubes. Su ausencia, sin embargo, no afectó al resultado: la profundidad de la plantilla de España permite a De la Fuente sentirse seguro incluso sin dos extremos clave.
Contexto y significado
Este amistoso fue la última prueba de España antes del torneo principal del ciclo de cuatro años: el Mundial de 2026, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México. Para 'La Roja', este partido tenía un doble significado: por un lado, era necesario recuperar la mentalidad ganadora tras un inesperado empate con Irak (1-1) en el anterior amistoso, disputado en La Coruña el 4 de junio. Por otro lado, el partido en Puebla fue el primer encuentro de España en el continente norteamericano, donde pasará todo el torneo.
La elección de México como sede no fue casual: de los 78 partidos del Mundial, 60 se jugarán en EE. UU., 10 en Canadá y 8 en México. La selección española, que tendrá su base en EE. UU., decidió realizar un campamento de aclimatación en Puebla (México), donde la altitud es de unos 2.100 metros sobre el nivel del mar. Esto permitió a los jugadores acostumbrarse a condiciones similares a las que les esperan en algunos estadios del torneo.
Para la selección peruana, este partido carecía de motivación torneística: el equipo, dirigido por el entrenador brasileño Mano Menezes, no logró clasificarse para el Mundial de 2026, terminando en penúltimo lugar, noveno, en el grupo de clasificación sudamericano. Sin embargo, para los peruanos, enfrentarse a uno de los favoritos del fútbol mundial fue una experiencia invaluable y una oportunidad para medir sus fuerzas contra la élite. El gol de Jairo Vélez fue el primero con la selección, y este tanto seguramente quedará grabado en su memoria para siempre.
También cabe destacar que el partido se desarrolló en un ambiente de auténtica fiesta futbolística. Miles de aficionados con camisetas españolas y catalanas llenaron las gradas del Cuauhtémoc, creando olas y coreando los nombres de Pedri, Rodri y Ferran Torres. Los seguidores peruanos, aunque en minoría, se mantuvieron animados durante toda la velada. En los alrededores del estadio, los vendedores montaron puestos con merchandising del Mundial, y las medidas de seguridad reforzadas no estropearon el ambiente festivo.
Próximos partidos / Previa del próximo encuentro
Para la selección española, los preparativos para el Mundial han concluido. Ahora, el equipo de Luis de la Fuente se dirigirá a EE. UU., donde comenzará su andadura en el torneo el 15 de junio con un partido contra Cabo Verde en la fase de grupos.
Los rivales de España en el Grupo H son los siguientes:
- Cabo Verde — debutante en el Mundial que se clasificó de forma sensacional a través de la fase de clasificación africana. El equipo no cuenta con una plantilla estelar, pero es conocido por su disciplinado juego defensivo.
- Arabia Saudí — un equipo ya conocido por España: en Catar, en el último Mundial, los saudíes protagonizaron una de las mayores sorpresas de la historia al vencer a la entonces campeona Argentina. Desde entonces, el equipo ha progresado y la liga local ha atraído a muchas estrellas, lo que hace al equipo más peligroso.
- Uruguay — el rival más incómodo del grupo. El legendario equipo sudamericano ha conservado su núcleo de veteranos pero también ha adquirido jóvenes talentos. Uruguay es un equipo que siempre da el máximo en los torneos y puede sorprender a cualquier favorito.
Calendario de la fase de grupos para España (todos los partidos se jugarán en EE. UU.):
- 15 de junio de 2026: España vs. Cabo Verde
- 20 de junio de 2026: Arabia Saudí vs. España
- 24 de junio de 2026: España vs. Uruguay
'La Roja' es la clara favorita del grupo, y avanzar a la fase eliminatoria es el requisito mínimo. Sin embargo, la fase de grupos entraña peligros: los debutantes africanos suelen jugar un fútbol imprevisible, los equipos asiáticos ganaron confianza tras Catar 2022, y Uruguay nunca ha sido un rival fácil. No obstante, los españoles aspiran no solo a salir del grupo, sino a repetir el éxito de 2010, cuando se proclamaron campeones del mundo.
Para la selección peruana, no se esperan partidos oficiales en un futuro próximo. El equipo de Mano Menezes comenzará los preparativos para el ciclo clasificatorio del Mundial de 2030, que se celebrará en tres continentes: Sudamérica, Europa y África. Los próximos amistosos de Perú tendrán lugar probablemente en el otoño de 2026, cuando se reanude la ventana internacional.
Pronóstico editorial
La victoria por 3-1 sobre Perú es un indicador importante, pero no el único, de la preparación de España para el Mundial. Mucho más importante es otra cosa: 'La Roja' demostró esa confianza en sus propias capacidades que había perdido tras el empate con Irak. El equipo de De la Fuente practica un fútbol reconocible, de combinación, que les dio la victoria en la Eurocopa 2024, y no hay razón para creer que este estilo no funcione en el campeonato del mundo.
El principal as en la manga de España es el centro del campo. Rodri, Pedri, Gavi, Fabián Ruiz y Martín Zubimendi: esta es probablemente la mejor línea central del torneo. Ninguna otra selección puede presumir de tal profundidad y calidad en esta zona. Es el control del centro del campo lo que permite a los españoles dictar el ritmo de cualquier partido y obligar al rival a defenderse durante la mayor parte del encuentro. En el partido contra Perú, esto fue especialmente evidente: los sudamericanos simplemente no podían tener el balón durante largos períodos.
La única área de preocupación es la defensa. El gol encajado de Perú tras el error de Eric García recordó que la concentración no siempre se mantiene durante los 90 minutos. En partidos contra rivales de alto nivel, estos fallos pueden ser fatales. De la Fuente probablemente confiará en la pareja Laporte-Cubarsí, pero García y un posible regreso a una defensa de tres centrales siguen siendo opciones para emergencias.
En cuanto al ataque, todo depende de la recuperación de Lamine Yamal y Nico Williams. Si ambos extremos están en plena forma para el inicio del torneo, España tendrá no solo control del balón, sino también velocidad explosiva en las bandas. En su ausencia, Oyarzabal, Ferran Torres y Yeremy Pino rinden a un nivel decente, pero no tienen la misma fuerza letal. Lo más probable es que De la Fuente guarde a Yamal y Williams para la fase eliminatoria, utilizándolos según sea necesario.
El pronóstico final para España en el Mundial de 2026 es, como mínimo, llegar a semifinales. El cuadro del torneo puede deparar sorpresas, pero 'La Roja' tiene todas las posibilidades de repetir al menos el logro de 2010. Los principales rivales de España, además de los gigantes tradicionales (Brasil, Argentina, Francia), serán equipos físicamente fuertes capaces de imponer un fútbol de poderío y jugar a balón parado. Sin embargo, con un centro del campo así y la experiencia de haber ganado los dos últimos grandes torneos (Eurocopa 2024 y Liga de Naciones 2023), los españoles merecen el estatus de uno de los principales favoritos del campeonato del mundo. Hay motivos de sobra para creer en ellos.
— Editorial Team