# Las penurias del Atlético como visitante se profundizan tras la sorprendente derrota ante Coritiba
El Atlético no da pie con uno para ganar fuera de casa, y ya les está costando caro. La derrota por 2-0 ante Coritiba, pese a dominar la posesión y los disparos, puso al descubierto sus crónicos problemas lejos del Mineirão. Fallos defensivos y una sequía goleadora convirtieron lo que debía ser un partido de trámite en otro tropiezo humillante.
Qué falló de verdad en Paraná
Para que quede claro: el Atlético no fue superado en el juego. Controló el 73% del balón. Lanzó 14 disparos solo en la primera parte. Pero el fútbol no premia las estadísticas, sino los resultados. E la incapacidad del Galo para transformar la presión en goles se está convirtiendo en un problema grave. El primer gol llegó por un fallo básico en un córner: Josué lo colgó, nadie marcó a Breno Lopes y este la empujó a la red como en un entrenamiento. Sencillo. Evitable.
¿El segundo? Peor aún. Lyanco, intentando salir jugando sin presión alguna, se la pasó directamente a Pedro Rocha. El balón rebotó en él y entró rodando en la portería. No se puede escribir un autosabotaje de ese calibre. No fue táctica. No fue mala suerte. Fue un error puro, no forzado.
El panorama general: Siete partidos, una victoria
Esto no fue solo una mala tarde. Es parte de un patrón. Seis derrotas o empates en siete partidos como visitante en esta temporada del Brasileirão. Eso no es una anécdota, es una crisis. En casa, son sólidos. Fuera, frágiles. Mentalmente inestables. Propensos a derrumbarse tras encajar pronto. Y con solo 14 puntos tras 12 jornadas, ya rondan la burbuja del descenso.
Esto es lo que de verdad preocupa:
- Su xG (goles esperados) está entre los más altos de la liga, pero ¿goles reales? Muy por debajo del promedio.
- Han encajado de jugadas a balón parado en 4 de sus últimos 5 partidos fuera.
- La pareja de centrales ha cambiado tres veces en otros tantos encuentros por lesiones y sanciones.
No es que les falte talento. Es que se pegan un tiro en el pie cuando la grada no les anima.
Lo que viene —y por qué importa
El Atlético no tiene tiempo de lamentarse. Se avecinan dos partidos clave:
- Jueves vs Ceará — Ida de la quinta fase de la Copa do Brasil. Imperativo ganar en casa para evitar una eliminación prematura.
- Domingo vs Flamengo — Choque del Brasileirão ante un rival directo. Pierde esto y la olla a presión explota.
Eduardo Domínguez debe arreglar dos cosas ya:
- Organización defensiva en jugadas a balón parado. Asignar marcajes por zonas. Ensayarlo hasta que salga solo.
- Reseteo mental para los partidos fuera. Dejar de buscar dominar la posesión como si fuera un amistoso. Ser pragmáticos. Ser implacables. Llevarse los puntos y pulir el juego después.
Lecciones clave
- La forma del Atlético como visitante es ya una crisis en toda regla: 6 fracasos en 7 intentos.
- Dominar la posesión no vale de nada sin definición letal y disciplina defensiva.
- Las jugadas a balón parado y los errores individuales los están matando: problemas solucionables si se abordan con urgencia.
- Los próximos partidos en casa ante Ceará y Flamengo son imprescindibles para frenar la caída.
- La profundidad de plantilla se pone a prueba: puede hacer falta rotar, pero la consistencia en defensa no admite discusión.
Domínguez tiene las herramientas. Tiene los jugadores. Lo que le falta ahora es control sobre los nervios del equipo. Si entran al partido contra Flamengo pensando aún que posesión es sinónimo de victoria, se quemarán de nuevo. Hora de aparcar la filosofía y empezar a sumar puntos.
— Editorial Team