Nuevo formato y récords: Cómo se desarrolló la final de la Champions League en Budapest
El partido final en el Puskás Aréna de Budapest terminó con una dramática victoria del PSG y se convirtió en la primera final en 10 años en llegar a la prórroga. Illia Zabarnyi se convirtió en el primer ucraniano en jugar un partido decisivo de la máxima competición europea desde Andriy Shevchenko.
Nuevo formato y récords: Cómo se desarrolló la final de la Champions League en Budapest
La final de la UEFA Champions League de la temporada 2025/26 en el Puskás Aréna de Budapest terminó con una dramática victoria por penaltis del Paris Saint-Germain sobre el Arsenal de Londres: 1:1 (4:3). Esta final se convirtió en la primera en 10 años en llegar a la prórroga y trajo a los parisinos su segundo triunfo consecutivo en la máxima competición europea. El partido también hizo historia gracias a Illia Zabarnyi: el defensa ucraniano se convirtió en el primer jugador de su país en disputar una final de la Champions League desde Andriy Shevchenko.
Evento principal
El Puskás Aréna de Budapest, que acogió a casi 68.000 espectadores, fue testigo de un drama futbolístico de máxima intensidad. En juego no solo estaba el trofeo: el PSG buscaba defender el título que había ganado un año antes, mientras que el Arsenal soñaba con su primer trofeo de la Champions League después de una espera de 20 años.
Desde los primeros minutos, los Gunners mostraron sus serias intenciones. Ya en el minuto 6, Kai Havertz, para quien esta final era la segunda de su carrera tras ganar con el Chelsea en 2021, abrió el marcador con un potente disparo bajo el larguero desde dentro del área. Este gol fue el más rápido en una final de la Champions League desde 2019 y permitió a Havertz unirse a un club de élite: se convirtió en solo el tercer jugador en la historia en marcar en partidos decisivos del torneo para dos clubes diferentes.
El PSG respondió al gol encajado con una prolongada presión posicional, pero la primera mitad quedó para el Arsenal: 1:0. Los parisinos comenzaron la segunda mitad aún más agresivamente, y en el minuto 65 sus esfuerzos dieron fruto. Tras una falta sobre Khvicha Kvaratskhelia en el área penal, el árbitro señaló el punto fatídico, y Ousmane Dembélé envió con calma al portero y al balón en direcciones opuestas: 1:1.
El marcador se mantuvo sin cambios tanto en el tiempo reglamentario como en la prórroga. La final se convirtió en la primera en 10 años en llegar a la prórroga: el caso anterior fue en 2016, cuando el Real Madrid venció al Atlético de Madrid en los penaltis. En la prórroga, ambos equipos jugaron con cautela, temiendo un error, y la suerte del trofeo se decidió en la tanda de penaltis posterior al partido.
La tanda de penaltis se convirtió en un thriller de infarto. Lucas Beraldo convirtió el decisivo quinto lanzamiento, poniendo al PSG por delante 4:3, después de que Gabriel Magalhães enviara el balón por encima del larguero, dando a los parisinos su segunda victoria consecutiva en la Champions League.
Detalles y estadísticas
La final en Budapest pasará a la historia no solo por su dramático guion, sino también por numerosos logros estadísticos. El PSG se convirtió en el primer club desde el Real Madrid (2016-2018) en defender con éxito el título de la Champions League. Los parisinos son también el primer equipo francés en ganar dos dobletes consecutivos (Ligue 1 y Champions League).
Luis Enrique, que dirige al PSG, se unió a las filas de los entrenadores más condecorados en la historia del torneo. Esta victoria fue su tercer trofeo de la Champions League (2015 con el Barcelona, 2025 y 2026 con el PSG), convirtiéndose en solo la quinta persona en lograr esta hazaña.
Khvicha Kvaratskhelia, uno de los principales arquitectos del éxito de los parisinos, terminó la temporada con cifras fenomenales. El extremo georgiano marcó 10 goles en la campaña de la Champions League, igualando el récord de Zlatan Ibrahimović con el PSG. Al final de la temporada, el PSG estableció varios logros registrados en los Guinness World Records: la mayor cantidad de partidos consecutivos de eliminatorias con participación en gol en una sola temporada (7, logro de Kvaratskhelia), la mayor cantidad de pases en una temporada (1.602, Vitinha) y 45 goles anotados por el equipo, igualando el récord del Barcelona de la temporada 1999/2000.
Cabe destacar que la final rompió una tradición de 11 años. Desde la temporada 2014/15, el equipo que marcaba primero siempre ganaba la final de la Champions League. El PSG se convirtió en el primer club en 11 años en remontar un marcador adverso y finalmente levantar el trofeo.
Contexto y significado
Un lugar especial en la historia de esta final lo ocupó el defensa ucraniano Illia Zabarnyi. El jugador de 23 años ingresó como suplente en la segunda mitad de la prórroga, reemplazando al cansado capitán Marquinhos, y jugó durante 15 minutos, cubriendo de manera confiable su zona. ¡Para Zabarnyi, este fue su primer partido completo en la fase eliminatoria de la Champions League, y de inmediato una final!
El ucraniano se convirtió en el primer jugador de su país en disputar un partido decisivo de la máxima competición europea desde Andriy Shevchenko. El legendario delantero jugó en la final de 2008 para el Chelsea, que entonces perdió ante el Manchester United en los penaltis. Dieciocho años después, el legado ucraniano en la historia de la Champions League fue continuado por Zabarnyi.
Tras la final, Zabarnyi publicó un emotivo mensaje, dedicando la victoria a su familia, que lo apoyó en su camino hacia el triunfo. "Este momento no me pertenece solo a mí. Pertenece a mi esposa, que estuvo a mi lado en cada etapa del camino. También pertenece a mis padres. Gracias por todo lo que han hecho por mí. Este logro no es solo mío. Es un reflejo de las personas que estuvieron allí cuando el camino era largo y difícil", escribió el ucraniano. Las personas más cercanas al futbolista asistieron al estadio en Budapest: su esposa Anhelina, su padre Borys, su madre Nataliia, su hermano Ivan y su suegra Yuliia Leus.
Los aficionados del PSG valoraron mucho la actuación del ucraniano en el momento crucial. Los seguidores franceses señalaron que Zabarnyi "aportó estabilidad instantáneamente a la defensa", "actuó con calma, confianza, sin pánico" y "no ocurrió ni un solo momento peligroso cerca de la portería después de su sustitución". Muchos coincidieron en que Zabarnyi es "el futuro de la defensa del PSG para los próximos 10 años".
Cabe destacar que la ceremonia de premiación también fue recordada por otro momento: Zabarnyi subió a recibir su medalla con la bandera ucraniana, mientras que el portero ruso Matvey Safonov, también ganador de la Champions League, optó por aparecer sin bandera. Este episodio fue objeto de un activo debate en las redes sociales, pero lo principal sigue siendo: el fútbol demostró una vez más su capacidad para unir a pesar de las diferencias políticas.
Próximos pasos / Avance del próximo partido
Con la victoria en Budapest, el PSG no termina la temporada: el 11 de agosto, los parisinos se enfrentan a un partido por la Supercopa de la UEFA contra el ganador de la Europa League, la Real Sociedad de España. El partido se llevará a cabo en el Estadio Karaiskakis en El Pireo, Grecia. Para el PSG, será su sexta aparición en la Supercopa; para el club vasco, será su debut.
Además, ganar la Champions League garantiza a los parisinos un lugar en la ampliada Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que se celebrará en Estados Unidos en el verano de 2026. El torneo que reunirá a los 32 mejores equipos del mundo será un nuevo desafío para los campeones europeos.
En cuanto a la plantilla, el PSG se enfrenta a un activo período de fichajes de verano. Según los medios franceses, varios jugadores podrían abandonar el equipo, incluidos Gonçalo Ramos, que está descontento con su tiempo de juego, y Randal Kolo Muani, que no está en los planes de Luis Enrique. También es posible la salida del capitán Marquinhos, cuyo contrato está llegando a su fin. Al mismo tiempo, el club ya busca refuerzos, con especial interés en el defensa del Liverpool Ibrahima Konaté, que podría llegar como agente libre.
El Arsenal, a pesar de la amarga derrota, puede sentirse orgulloso de su campaña europea. Los Gunners llegaron a la final, estableciendo varios récords: fueron el único equipo invicto en el torneo (11 victorias, 3 empates) y establecieron un récord del club de 14 partidos sin derrota en una sola campaña. Para Mikel Arteta, esta final fue una experiencia valiosa, y los londinenses seguramente intentarán competir por el máximo trofeo europeo nuevamente la próxima temporada.
La final de Budapest permanecerá en la memoria de los aficionados como un símbolo de una nueva era en el fútbol europeo: una era en la que el PSG se ha consolidado firmemente en la cima y el fútbol ucraniano ha ganado un nuevo héroe en la persona de Illia Zabarnyi.
— Editorial Team